Cómo leer un análisis granulométrico: malla, micras y qué revelan los porcentajes

Un análisis granulométrico es una tabla que indica qué porcentaje de un lote de esferas queda entre cada par de tamaños de malla. Parece papeleo, pero para quien sabe leerlo es un adelanto de cómo se comportarán las microesferas en la carretera o en el molino. Esta es la versión en lenguaje claro de lo que significan esas filas.

La malla y los micrómetros, los dos idiomas del tamaño

La malla es el número de aberturas por pulgada en un tamiz. La malla 40 significa que el tamiz tiene unas 40 aberturas por pulgada lineal, y las partículas que lo atraviesan son más pequeñas que esas aberturas. Como más aberturas implica agujeros más chicos, una malla más alta siempre significa esferas más finas. El mismo tamaño suele expresarse en micrómetros: un micrómetro es la milésima parte de un milímetro, y la malla 40 corresponde a unos 425 micrómetros.

Los proveedores pasan de un sistema a otro con total libertad, y ahí empieza la mitad de la confusión. Un cliente pide «malla 20 a 40», otro pide «850 a 425 micrómetros», y están describiendo el mismo producto. Ante la duda, pida el rango en micrómetros, porque no admite ambigüedad.

Qué le dicen los porcentajes

Un corte único como malla 20/40 todavía contiene una dispersión de tamaños dentro de esa ventana. El informe de tamizado lo desglosa: tanto por ciento por encima de 850 micrómetros, tanto entre 850 y 600, y así hasta los finos que pasan por la malla inferior. Dos proveedores pueden llamar malla 20/40 a su producto y despachar distribuciones notablemente distintas, una cargada al extremo grueso y la otra con más finos. Ambas pasan una descripción suelta; solo una es la correcta para su trabajo.

Para las microesferas de espolvoreo de marcación vial, un lote con demasiados finos refleja de forma débil, porque las esferas chicas captan menos luz. Para los medios de molienda, una distribución despareja cambia cómo se acomoda la carga en el molino. Por eso incluimos el informe de tamizado completo y no solo el rango nominal, y por eso un comprador atento lee el medio de la tabla y no solo la primera línea.

Tres números para mirar primero

Revise la fila superior de rechazo: un lote conforme debe tener cerca de cero por ciento por encima de la malla superior, porque las esferas sobredimensionadas se asientan de forma despareja o tapan la línea. Revise el medio de la distribución: la mayor parte del material debe estar en el rango de trabajo previsto y no en los bordes. Y revise los finos del fondo: para la mayoría de los trabajos de marcación, un par de por ciento de finos es tolerable, pero un número de finos que va creciendo suele significar que el tamizado se está desviando y que el lote de mañana puede salir peor que el de hoy.

Pida el informe antes de la cotización

Cualquier proveedor serio guarda los datos de tamizado de cada lote y puede compartirlos antes de que usted se comprometa. Si un proveedor duda o solo cotiza una malla nominal, vale la pena notarlo. El informe es gratuito, se produce en dos minutos y le ahorra a ambas partes un conflicto en la puerta de la obra.

🌐
Scroll al inicio
WhatsApp Us